Mi análisis duró 5 minutos

A veces veo análisis de empresas de 30 páginas y me quedo de piedra.

Ya sé que cada uno tiene su método de invertir. Unos se obsesionan con todos los detalles de la empresa en cuestión, otros solo unos indicadores concretos,…

 

Supongo que yo tengo otra manera de ver los mercados. 

Ni mejor ni peor, solo diferente.

 

Hoy te traigo otra empresa desconocida, claro, como las que a mí me gustan.

La canadiense Thermal Energy International. 

TMG, para los amigos.

 

Es una empresa que llevo observando desde hace años pero nunca me había cuadrado comprarla, hasta que hace dos semanas entré.

Lo que más me echaba hacia atrás era su alto número de acciones y su flotante.

Datos por cortesía de Tradingview

 

La dilución no es horripilante, y no tiene ni un split inverso. 

Así que el test de toxicidad small cap lo pasa. 

 

Como te decía, al final me decidí y el 19 enero a 0,14 CAD abrí una posición.

 

Cuál es la tesis, te preguntarás.

 

Ahí está la cuestión.

 

Fue un flechazo al ver el gráfico. 


Nada de hacer un análisis DFC, ni sopesar otras variables complejas.

Podía haber hecho un estudio mucho más detallado de la empresa, ¿pero para qué?

Si va a ser una posición pequeña de mi cartera y que voy a mantener a largo plazo, ¿por qué complicarnos más?

Seguro que esto sonará a sacrilegio para muchos, pero si tienes la oportunidad de entrar en una empresa que trata de forma justa a los inversores durante décadas y que está en una zona interesante en el gráfico, ¿para qué meter otras variables?

Yo busco la simpleza al invertir.

No me caso con nadie, pero me gusta estar invertido en empresas de calidad razonable en zonas bajas de precio y esperar a que lleguen días más soleados.

 

Siguiendo con la operación, resulta que 5 días después de comprar, la empresa se dispara más de un 20% hacia arriba, llegando incluso a rozar el 40% de ganancia en una semana.

Y no te creas que te cuento esto por fardar. Ni siquiera he vendido, mi juego es a largo plazo, ya lo sabes.

Te lo digo porque tardé en decidir comprar esta empresa menos de 5 minutos. 

Me gusta hacer ese tipo de cosas. 

Hago mi análisis durante 5 minutos, decido un plan de entrada y salida, pongo una orden limitada de compra y a esperar. 

Nada de tesis doctorales sobre la empresa.

Simplicidad a más no poder.

 

Puede que tu estilo de inversión sea más detallista. Y eso está bien, pero no te engañes pensando que por estar un mes analizando una empresa vas a conseguir controlar un futuro incierto y desconocido. 

Nadie sabe qué pasará con tu empresa favorita. Ni tú, ni Warren Buffett, ni el gurú de las redes sociales de turno.

Lo mejor es tener un sistema simple de análisis, decidir, comprar y esperar.

Apúntate GRATIS para leer mi boletín con consejos para invertir por mail y recibe además «La Ventaja Small Cap», el método completo que yo utilizo cada día para encontrar las empresas más pequeñas pero más rentables del mercado.